Como en la vida personal, en la vida comunitaria el único modo de vivir seguros es tomar la seguridad en las propias manos, y no delegarla en otros. Aprenderemos a hacerlo en varios grados, desde las medidas cotidianas más sencillas para la prevención, hasta la vigilancia vecinal más organizada y activa:
– Responsabilidad comunitaria.
– Vigilancia natural.
– Vigilancia organizada.
– Vigilancia vecinal activa. Rondas y patrullas vecinales.
– Material recomendado para la seguridad comunitaria.